Avanzo Club de Oratoría | 9 métodos para practicar el arte de hablar en público
15570
post-template-default,single,single-post,postid-15570,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-11.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive

9 métodos para practicar el arte de hablar en público

Practicar es una de las claves principales para convertirte en un buen comunicador y hablar en público con eficacia. Basta fijarse en las biografías de los grandes oradores. Sólo unos pocos te dirán que se convirtieron en oradores de un día para otro. La mayoría de ellos te cuentan que al inicio de sus carreras, dieron muchas charlas para dominar este bello arte. Primero, con pocas personas, luego con más.  Primero en ciertos entornos, luego en otros. Así es como consiguieron seguir creciendo. Conocían las técnicas y, además, las aplicaron en la práctica real.

A la hora de practicar, tienes muchos recursos. Aquí te presento algunos de ellos:

1) Espejo 

Todos tenemos uno en casa. Si es grande, mejor. Te ayudará a verte, a examinar posibilidades de mejora y a avanzar más rápido. Es un buen recurso para que puedas comprobar aquellos aspectos de ti mismo en los que quizá aún no te habías fijado: tu forma de sonreír, tu confianza, contacto visual, lenguaje corporal y más.

2) Móvil 

Es muy parecido al anterior. La gran ventaja es que al igual que todos tenemos un espejo, ya todos tenemos un móvil a mano. La tecnología juega a nuestro favor, así que pon el móvil a grabar y así podrás verte más tarde y ver todo aquello bueno que seguro que tienes y aquello a mejorar de tu oratoria.

3) FFF (Friends, Family and Fools, por sus siglas en inglés)

Sí, un término muy conocido cuando alguien monta un negocio y ¿a quién acude primero? A los Friends, Family and Fools, Amigos, Familia y Locos. Ensaya tu presentación con familiares, amigos, socios, colaboradores, con personas como tú y como yo. ¿Y los locos? En el buen sentido, esos que están dispuestos a escucharte varias veces, a que hagas experimentos de charlas nuevas, a ver una técnica innovadora que vas a utilizar por primera vez, esos loquitos que tanto amamos y que nos aprecian.

4) Peluches 

Practica con peluchitos de tus hijos, sobrinos …. delante de ti y haz tus primeras prácticas, como si lo hicieras delante de un público. La idea es que le pongas humor a las prácticas y esta es una gran forma de hacerlo como si fuera público real.

5) Tu perro 

Si no tienes uno, pregunta a un amigo. Sí, un perro atento a tus explicaciones te hará relajarte. Cuando practicamos, es útil relajarnos y así tus nervios irán disminuyendo. Por cierto, no sirve un gato. Suelen ser muy independientes, así que se irá a la primera de cambio 🙂 Esto ya está siendo aplicado por universidades. Por ejemplo, una de ellas la escuela de comunicación Kogod Center for Business Communications, con sede en Washington. Los estudiantes afirman que hacerlo ante un animal como el perro les ayuda a reducir el estrés.

6) Practica en la sala 

Si puedes acceder días antes a la sala donde vas a hacer tu presentación, es muy útil que acudas, te familiarices con ella y hagas la presentación tan real como puedas.

7) En la iglesia 

Esta idea es original de una simpática señora que vino a una de mis conferencias. Al preguntar a cuántos de ellos se les hacía difícil hablar en público, fue una de las que contestaron. Y agregó: cómo se que me cuesta hablar en público porque soy muy tímida, suelo presentarme de voluntaria para leer una de las lecturas en la iglesia. ¡Gran técnica, GRACIAS!, le contesté. Y me encantó lo que agregó: “Eso sí, las pido cortitas”. Esa es la idea de una persona valiente, poco a poco y a su ritmo pero siempre con acción y mejorando. Seguro que cada vez que sale a practicar y leer esas lecturas, se siente con mayor confianza y autenticidad.

8) Con mentores y asesores

Hazlo, hazlo, hazlo, al fin y al cabo, si tienes miedo o excesivos nervios a la hora de hablar en público, la práctica constante lo es todo. Sabes que yo puedo ayudarte de forma privada o puedes acudir a cursos y talleres especializados. Si tienes interés, pregúntame aquí y encantado de informarte.

9) En cursos y talleres 

Si trabajas en una empresa, cada vez son más comunes este tipo de cursos para hablar en público. O si ves que no están en tu próximo plan de formación, quizá sea buena idea sugerirlos. En estos cursos, aprendes las técnicas y siempre hay unas primeras prácticas.

Si eres emprendedor o autónomo, también podrás apuntarte a los cursos que están disponibles en abierto.

Por último, ¡ALGO FUNDAMENTAL! Cuando estés practicando, no te critiques a no ser que sea de forma constructiva. Siempre lo digo a mis clientes y alumnos: “No lo haces mal, simplemente estás mejorando. Con la técnica adecuada y práctica, cada vez lo harás mejor, mejor y mejor”. ¡ADELANTE!

Hay muchas más formas de practicar. ¿Cuál utilizas tú? Haz tu propuesta en comentarios.

Alberto Aguelo Aparicio
alberto@comunicaya.com
No Comments

Post A Comment