¿Sientes nervios cuando te diriges a una audiencia, grande o pequeña? Entonces, llévate contigo este listado de recomendaciones para estar tranquilo ante una próxima conferencia, taller, curso, reunión…. Ya sabes que en un anterior post te di otras técnicas. Haz clic aquí si no has tenido oportunidad de leerlo.

Afirma en positivo

Las afirmaciones preparan tu mente para obtener el resultado deseado. Pronuncia estas frases o parecidas en voz alta y con emoción todas las veces que puedas y si puede ser, con días de antelación previos a tu presentación.

Más ideas para que estas afirmaciones estén más integradas:

Guion

Es uno de los miedos que más salen en mis formaciones cuando pregunto a las personas sobre sus principales temores: QUEDARSE EN BLANCO. Todos los apoyos que puedas tener son vitales para darte tranquilidad. Y, los mejores profesionales tienen unas notas con los principales puntos de sus conferencias. Si organizas personalmente tu charla, hazte con un atril o espacio donde puedas apoyar tus notas. O solicítalo al organizador. Así, tendrás de forma escrita todos los puntos que no quieres olvidar. Tus notas son tus aliadas para que todo salga a la perfección.

Prepara el mejor inicio

Esos primeros minutos, en los que los participantes en tu evento, solo tienen ojos para ti. Te sentirás mucho más cómodo si has memorizado esos instantes (lo decía en el post anterior). Utiliza técnicas como las siguientes para estar más cómodo con tu inicio y para que fluya sin tanto esfuerzo:

Aliméntate de forma sana

Si te vas a dedicar a la formación o tienes ese rol en tu empresa, es vital – nunca mejor dicho – que te cuides. Lo idóneo que disfrutes de una comida lo más ligera posible. Y, ¿qué no hacer? El café muy cargado, el alcohol, la sal excesiva en tus comidas van en contra de tu éxito y a favor del nerviosismo.

Llega pronto a la sala

Este consejo es fundamental para cualquier orador. Si tú eres el que organiza el evento, llega cuanto antes a la sala. Ponte cómodo y adapta el espacio a tu gusto. Respira, visualiza a las personas llegando. Imagina ese momento en el que das tu discurso o taller. Todo va a salir muy bien y ya lo estás visualizando.

Así, cuando lleguen los primeros participantes, estarás relajado y a gusto. En ese momento, salúdales con una amplia sonrisa y mantén una conversación breve con cada uno de ellos. ¿Por qué asisten a tu evento? ¿Te conocen de otras ocasiones? ¿A qué se dedican?

¿Ya estás practicando estas técnicas? ¿Tienes algún recurso más anti-nervios? Me encantará leerte en comentarios.

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